16 mar. 2017

Las nuevas pautas para el acceso a la información


El acceso a la información ha sido analizado desde distintas disciplinas, entre las que se encuentran la bibliotecología y estudios de la información. De los asuntos revisados se ha discurrido sobre el copyright, los códigos abiertos, la privacidad y seguridad de los datos, así como el dominio que está ejerciendo la información digital en las nuevas prácticas para producirlos, distribuirlos y consumirlos. El interés de prestar atención a lo que está sucediendo con el acceso a la información tiene como finalidad interpretar cómo la biblioteca digital, con su colección organizada y con servicios asociados, debe asumir que los modelos librarios no son los más apropiados para explicar lo que está sucediendo en el entorno digital, sino que están emergiendo otros que no se asemejan a los vigentes. El reciente enfoque sobre la naturaleza de la biblioteca digital está interesándose en el uso de las tecnologías de la información y las aplicaciones tecnológicas emergentes, al tiempo que ha descuidado los fundamentos de aquélla, situación que está llevando a un empirismo. Lo anterior confirma la hipótesis de Shera, quien sostiene que los nuevos procedimientos de miniaturización de alta reducción parecen alcanzar cualquier límite, así como aquélla otra planteada por Rifkin que subraya que así como la imprenta alteró la conciencia humana durante los últimos siglos, la tecnología de la información probablemente tendrá un efecto similar sobre las conciencias en los años por venir. El planteamiento sobre las nuevas pautas para el acceso a la información surge a partir del modelo de biblioteca digital sustentada en el arquetipo de la Web 2.0, la cual aprovecha al máximo las aplicaciones tecnológicas actuales que están siendo empleadas para producir y consumir la información digital en sistemas de información abiertos. En este sentido, toma relevancia el supuesto que señala que el acceso a la información digital en un contexto abierto permitirá que tanto los usuarios tradicionales como aquellos que están identificándose como prosumidores podrán producir, consumir y compartir información a través de redes, las cuales dispondrán de diversos rudimentos que les enseñarán y guiarán para lograr su convergencia cultural en entornos digitales.


Tomado de: Ariel Alejandro Rodríguez García, Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas y de la Información de la UNAM, México. Investig. bibl vol.30 no.69 México may./ago. 2016.



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