5 may. 2014

Las cifras de préstamos de libros electrónicos en España y Estados Unidos

La American Library Association (ALA) a menudo pide que los usuarios respondan a preguntas sobre las bibliotecas públicas: ¿Cómo se utilizan, quién las utiliza, y qué piensa la gente de ellas? Esta encuesta está diseñada para ayudar a recoger datos y opiniones que tienen los ciudadanos sobre el uso de las bibliotecas públicas. De acuerdo con la American Library Association (ALA), alrededor de tres cuartas partes de todas las bibliotecas de los Estados Unidos prestan libros electrónicos. Sin embargo sólo una de cada ocho personas que leen libros electrónicos ha llevado prestado un libro de una biblioteca pública. Según otra encuesta de Pew, son aún pocos los lectores que han sustituido por completo el papel por las ediciones digitales. Además, el advenimiento de la lectura digital trae consigo una maraña de cuestiones legales y comerciales pendientes de resolver que implican a editores y bibliotecas. Hay dos muy buenas razones por las que probablemente muchos ciudadanos no han pedido prestado un libro electrónico en su biblioteca local: la formación y la disponibilidad de títulos del catálogo. Según la ALA, casi el 60% de los usuarios de la biblioteca no sabe cómo prestarse libros electrónicos en su biblioteca. Si bien, alrededor del 39% de las bibliotecas proporcionan también los dispositivos lectores electrónicos junto con el libro cargado en un servicio integral a través de kioskos o estaciones de préstamo digital instaladas en las bibliotecas a través de plataformas como 3M Cloud y Overdrive Media Station. Que mucha gente no se lleve prestado un libro electrónico tiene que ver con las dificultades técnicas que entraña; no es fácil para una persona con competencias informáticas medias descargarse un eBook con Adobe Digital Editions, ya que tiene que instalar el programa, darse de alta en el mismo, prestarse el libro, conectar su dispositivo, transferirlo al mismo; esta tarea es un obstáculo mayor para una persona con pocas destrezas informáticas. No me imagino a una persona adulta haciendo todas estas tareas, de hecho muchos no disponen ni de conexión a internet, ni de un ordenador. Y esto conlleva también tareas de alfabetización en este asunto, es decir formar a la gente que utiliza un sistema mediado como es el ebook. En Estados Unidos las cifras de préstamos se incrementaron tras el acuerdo con Amazon, sistema que facilita esta tarea considerablemente, ya que tan sólo con tan sólo un clic realizamos el préstamo, una vez que nos hemos registrados una única vez -igual que para comprar-. El segundo problema está en la disponibilidad de títulos en el catálogo. A diferencia de los libros impresos, donde cualquier libro que esté disponible en el mercado puede ser adquirido para préstamo por cualquier biblioteca, ser prestados a otras bibliotecas, y luego puede revenderse o donarse; los libros electrónicos que adquieren las bibliotecas tienen muchas limitaciones de uso. Como resultado, las bibliotecas están teniendo problemas para la construcción o el mantenimiento de colecciones pertinentes de ebooks. En 2013 tras múltiples conversaciones y acuerdos con editores ya todas las grandes editoriales “Big Five” venden títulos a bibliotecas, algunas de ellas con proyectos pilotos; un avance considerable si pensamos que en febrero de 2012, 3 de las 6 grandes de entonces se negaban a hacerlo, y el resto lo hacía con importantes restricciones. Hace unos días salieron cifras relativas al préstamo de eBooks en La Red de Bibliotecas de Cartagena a través de OdiloTK. Las cifras de los libros más prestados son muy bajas. Según estos datos sólo un tercio del catálogo, aproximadamente ha tenido más de dos préstamos y 341 libros, un 40% del fondo, no ha sido todavía solicitado en préstamo.
Estas cifras tan bajas tienen que ver con una matemática pura y dura. Probablemente la biblioteca sólo dispone de una sola licencia por libro. Eso hace que si un libro se presta durante 21 días, da lugar a que el libro se preste como máximo un par de veces al mes. -de ahí las 25 veces que se han prestado el libro más prestado por la biblioteca de Cartagena-. Las cifras obtenidas por las bibliotecas americanas tienen que ver con que disponen de múltiples licencias por libro, y la facilidad de préstamo a través de sistemas como el DRM de Amazon. Los datos que daba al respecto Overdrive era que el 65% de las bibliotecas compraban licencias múltiples. Según Overdrive, este año 6 bibliotecas públicas estadounidenses con fuerte capacidad financiera, como la Biblioteca Pública de New York han superado el millón de préstamos digitales, con un total de 102 millones de préstamos digitales en 2013; es decir un 40% más que en 2012. Si bien tampoco sería conveniente comprar muchas copias a perpetuidad. Tomemos el ejemplo del sistema de bibliotecas del condado de Cuyahoga (Cleveland), que recientemente gastó unos 24.000 dólares en la compra de 300 copias digitales de Fifty Shades of Grey. Esas son las copias que la biblioteca va a tener a perpetuidad, pero es probable que no se aproveche esta inversión adecuadamente; ya que la demanda caerá cuando la popularidad del libro decaiga. -Se calcula que un bestseller tiene una demanda de 18 meses-. En este caso hubiera sido conveniente tener varias copias, pero con una licencia temporal.Por otra parte plataformas como OdiloTK tampoco dispone de un catálogo con las obras más demandadas, ya que no tiene acuerdos con algunas de las editoriales más importantes como Planeta o Random House.  Aunque las cifras de ebook Pozuelo del pasado año tampoco eran muy halagüeñas, a pesar de si tener libros de estas editoriales de la plataforma iBiblio de Libranda, ya que para una población de 83.000 habitantes, con 800 títulos electrónicos, el servicio ‘e-book Pozuelo‘ realizó un total de 4.100 préstamos, lo que supone una media de 341 préstamos al mes. Es decir una media de 10 préstamos al día, y cada título se ha prestado una media de 5 veces. Con 1.500 usuarios, es decir menos del 2% es usuario, cuando tienen títulos de primera actualidad. A parte de todo lo que hemos expuesto, otra cuestión, es que probablemente más de la mitad de los españoles tienen en propiedad un dispositivo de lectura Kindle de Amazon, producto propietario incompatible con el DRM de Adobe Digital Editions, y por lo tanto no permite que sus usuarios descarguen libros de una biblioteca que únicamente tiene -como las españolas- el sistema DRM de Adobe. Supongo que la piratería incide también, ya que las cifras son altas, y es más fácil técnicamente descargarse un libro ilegal, que el proceso de llevarlo prestado desde una biblioteca. Sería conveniente que las plataformas facilitasen un sistema de préstamo más sencillo, ya que eso redundaría en que los usuarios utilizaran este canal con más frecuencia. Y que los editores concibieran la biblioteca como un punto más de visibilidad y comercialización para sus libros, lo que probablemente incidiría en la reducción de las cifras de piratería.
Tomado de: http://www.universoabierto.com/14703/las-cifras-de-prestamos-de-libros-electronicos-en-espana-y-estados-unidos/
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