3 ago. 2012

El Concepto De Documentación Desde La Perspectiva Científica


Ya en 1978 se postulaba la idea de que el proceso documental en general, y en concreto como objeto de estudio de la Documentación a nivel general, sólo podía ser en sí mismo objeto de estudio especulativo y sólo obtenía un nivel operativo cuando era determinado o calificado por los rasgos de una disciplina o actividad concreta con ello, sentábamos las bases para proponer dos nuevos conceptos resultantes de la reflexión anterior. De un lado, el denominado nivel de especificidad de la ciencia documental cuando ésta se ponía al servicio de la producción y transmisión de nuevos conocimientos científicos y, de otro lado, el nivel de aplicación, cuando la disciplina documental era instrumento para la mayor eficacia de una actividad en el medio social. El primer nivel correspondería, pues, a la Documentación científica, que podríamos definir como aquella parte de la disciplina documental que tiene por objeto de estudio el proceso de transmisión de las fuentes para la obtención de nuevo conocimiento científico. Sin embargo, los precedentes, no ya de la Documentación científica tal como la hemos esbozado, sino de la consideración científica de la Documentación, ya se encuentran presentes en Otlet con el propio nombre de Documentación científica, lo que engloba dos aspectos. De una parte, el carácter científico de la disciplina documental y, de otra parte, el papel de la Documentación como coad­yuvadora de la ciencia -Documentación científica- es lo que en otro lugar nosotros mismos adelantábamos al afirmar que la Documentación es una especie de ciencia para la ciencia ya que, de modo general, es ciencia instrumental al servicio de todos los saberes.

La Documentación Científica (Sagredo, F. e Izquierdo, J. M. 1983).
"Dentro de la Documentología especial, existe un dominio preferencial en la concepción Otletiana de nuestra disciplina. Se trata de lo que podemos denominar 'Documentología científica' (que hemos localizado en las particiones de los párrafos 1.225212 y 1.2254). Dentro del ámbito de la 'Documentología gnoseológica' -y como distinta de la 'Documentología pedagógica' (e 'Informativa')- esta Documentología especial aparece en el contexto de lo que hoy denominamos 'Ciencia de la Ciencia'.
Paul Otlet observa que la ciencia de nuestro tiempo 'ha llegado a ser tan vasta que amenaza con dominar el cerebro del hombre; siendo así que es éste quien debería dominar la ciencia'. Será competencia de la Documentología resolver ciertos problemas de la transmisión y fijación de la Ciencia. Pero también la Ciencia habrá de resolver problemas docu­mentológicos... La 'Documentología científica' merece, pues, esa adjeti­vación por dos razones correlativas:
  • a) el contenido 'científico' de la Documentación-obj. Científicamente estructurada, y
  • b) el rigor 'científico' de la especulación y de las operaciones documentarias (Documentación oper.) si bien este segundo aspecto no es privativo suyo".
El carácter de la Documentación como disciplina instrumental de la ciencia ha sido subrayado más recientemente por Coll- Vinent y Bernal:

La Documentación, Especialidad De La Ciencia (Coll-Vinent. R. y Bernal. F. J. 1990).
"Ninguna realización científica se produce a partir de cero. Cualquier conocimiento se basa en un saber previo y en un cierto lenguaje pre constituido. Este comportamiento, en el encadenamiento de nuevos conocimientos y hallazgos científicos, define el carácter acumulativo básico de la ciencia. Aunque no afecte igual a las disciplinas humanísticas que a las llamadas estrictamente científicas. Cuanto más aplicadas sean, más puede predicarse la condición acumulativa. Y, sobre todo, el carácter progresivo y efímero de los conocimientos anteriores. En cualquier caso, ésa se mantiene constante en todo el que hacer científico.
Siempre ha sido así, por otro lado. La tarea compiladora de fuentes y documentos se pierde en el tiempo, e incluso, en algunas épocas se ha iden­tificado tal quehacer con la actividad científica al cien por cien. Es el caso de los períodos altomedievales, en los que se afirma, con un tono injustificadamente peyorativo, que la ciencia era sólo conservación y recopilación cuando lo que debería decir es que estaban poniendo las bases impres­cindibles para la obtención posterior de nuevos conocimientos. La situación actual ha variado sensiblemente porque aquella preocupación por recopi­lar y conservar se ha convertido en la disciplina científica y profesional que estamos introduciendo. Este carácter acumulativo es posible gracias a la instrumentación documental que le sirve de fuente y palanca, a la vez. Es impensable imaginar el desarrollo y la expansión de la ciencia y la tecnología sin los actuales sistemas de información y documentación. Esta vinculación no es una mera instrumentalidad: se trata de un nuevo elemento de la metodología científica, considerada tanto en su quehacer creativo como en su producción institucional más amplia. La característica documental forma parte de la epistemología científica, o dicho más sencillamente, la documentación es necesaria para la ciencia."
La Documentación, desde la perspectiva del capitulo que nos ocupa, es pues una ciencia, una ciencia general al servicio de todos los saberes por cuanto se instrumentaliza y concreta a disposición de uno determinado y entonces se llama Documentación científica, a lo que debe añadirse el adjetivo propio de aquel saber al que se aplica. En consecuencia no podría, quizá, calificarse de Documentación científica, como hace Amat, al mero "proceso de reunir documentos sobre un tema determinado y al tratamiento de estos documentos para su difusión preci­sa, exhaustiva e inmediata”. Sí coincide con nuestro planteamiento Pérez Álva­rez-Ossorio cuando se refiere "al campo de lo que comúnmente llamamos Infor­mación y Documentación científica y técnica, entendida como la rama de la ciencia que se ocupa de la recogida y análisis de los documentos científicos y otras fuen­tes de nuevos conocimientos, almacenamiento de la información en ellos conte­nida y recuperación y difusión de la misma, a fin de que alcance rápida y eficaz­mente a quienes puedan utilizarla. Es claro, a partir de esta definición, que el adjetivo 'científica' se emplea en su más amplia acepción, que cubre desde las ciencias experimentales a las ciencias sociales y humanas" o en un trabajo más reciente (1988) cuando definía Documentación con las mismas palabras y añadía los adjetivos de "científica y técnica" para diferenciarla de otros tipos de docu­mentación. Como hemos tenido ocasión de observar, pues, la Documentación científica, como parte de la disciplina documental en general, es especializada, maneja docu­mentos científicos y trata de obtener nuevos documentos que vehiculen mensajes científicos. Desde otro punto de vista, la Documentación científica es el resultado de hacer operativa la Documentación general mediante el principio o nivel de especificidad. En las líneas siguientes vamos a ocupamos de algunos ejemplos de Documentación específica o aplicada a diversos saberes o actividades en el medio social, en concreto, en aquellas disciplinas o actividades documentales denominadas así:
  • Documentación Informativa
  • Documentación Periodística 
  • Documentación Médica. 
La presencia del grado de especificidad da lugar a la Documen­tación científica en un determinado campo del saber. La presencia del grado de aplicación ocasiona una documentación operativa en el medio social, esto es, en el contexto empresarial o institucional con finalidades, mensajes y destinatarios habitualmente diferentes.


Fuente: Que es la Documentación ?: teoría e historia del concepto en España; López Yepes, José; Ros García, Juan; pag. 127-129.


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