8 may. 2012

El nuevo código de catalogación: descripción y acceso al recurso

El Código de Catalogación RDA va a sustituir a las tradicionales Reglas de Catalogación Angloamericanas (RCAA), que contribuyeron en gran medida a la normalización de las prácticas catalográficas a nivel internacional. Se debe destacar que es a partir de la segunda edición de la RCAA que Inglaterra y Estados Unidos acuerdan unificar la práctica catalográfica. Significa que hace poco más de 30 años estos dos países acordaron la utilización de los mismos criterios de catalogación haciéndolos extensivos a Australia y Canadá. Muchos otros países han adoptado estas reglas como elemento normalizador, haciendo que este código tenga un alcance internacional. Pero, el tiempo ha transcurrido y el alcance de las mismas esta permitido. Si bien las Reglas de Catalogación Anglo Americanas segunda edición (RCAA2) han sido actualizadas en varias ocasiones, se ha llegado a un punto que requieren cambios en sus fundamentos. Otros hechos importantes han ocurrido paralelamente; a finales de la década del 90: la IFLA termina de definir el modelo conceptual FRBR; en el año 2003 se comienza con un proceso de revisión y actualización de los Principios de Catalogación de París, que se discuten por varios años hasta que se acuerda un documento final titulado Declaración de Principios Internacionales de Catalogación aprobada por la IFLA en febrero de 2009. Estos sucesos han contribuido de manera significativa a desarrollar una visión más actualizada de la catalogación, despegándose del alcance tradicional de la documentación, donde el documento era el centro de las prácticas de la disciplina. Se realizó un primer intento de editar una tercera versión de las RCAA, pero no logró superar su primer borrador. El fuerte énfasis en los impresos obligó a repensar un nuevo esquema de catalogación que fuera lo suficientemente amplio y flexible como para permitir catalogar diferentes recursos de información. El título del nuevo Código es ilustrativo en este sentido, “Descripción y Acceso del Recurso”.
El Recurso De Información
El Código RDA define al recurso de información como “cualquier objeto identificable de información, sea de naturaleza tangible o intangible” (Resource Description and Access, 2006). Se observa que esta definición se aplica a la información registrada en cualquier soporte de información. El término recurso viene a sustituir el ítem de las RCAA. Es evidente que el cambio en la utilización del término significa un giro conceptual en lo que se va a catalogar. Determinar que el nuevo Código va a permitir la descripción y acceso de cualquier recurso, significa que supera completamente el alcance de las tradicionales RCAA2 que se ocupaban principalmente de los impresos. De esta manera el nuevo Código permitirá la catalogación de cualquier tipo de información registrada sin importar en que soporte se encuentre. Por otro lado, el nuevo Código incorpora un modelo conceptual que contribuye de manera significativa a lograr una mejor representatividad del universo bibliográfico y a clarificar conceptualmente cada una de las entidades que involucra el proceso de catalogación.
El Modelo FRBR
Las FRBR surgen como una alternativa para la simplificación de los elementos a incluir en los registros bibliográficos y se definen como un modelo de representación del universo bibliográfico, que se pensó a partir de las necesidades que tiene el usuario en relación con la utilización del catálogo. (International Federation of Library Associations, 1998) Las FRBR son el primer modelo conceptual definido para la catalogación, el mismo se inspira en el modelo entidad relación del mundo informático. Es así que se definen entidades y sus atributos (sus características) y las relaciones que existen entre las mismas. Dentro de las relaciones que se establecen entre las entidades se destaca la relación entre el contenido y la forma de presentación del mismo. Hasta ahora la descripción bibliográfica se había ocupado principalmente de los aspectos físicos de las entidades bibliográficas sin establecer relaciones con el contenido del mismo. El elemento innovador de este nuevo modelo es la definición de entidades en dos niveles: el abstracto que tiene que ver con los aspectos del contenido y el físico que refiere a la presentación. De esta manera cuando se procede a catalogar se van a tener en cuenta a estas cuatro entidades y las relaciones que se presentan entre las mismas. A partir de la aplicación de este modelo se pueden establecer relaciones entre el contenido y los aspectos de presentación de las entidades bibliográficas.
Este cambio de aproximación no es menor, porque en general los usuarios se dirigen a una biblioteca o buscan en un catálogo interesados por el contenido de determinada entidad bibliográfica y no solo por sus aspectos de presentación. Sin embargo, no se puede ignorar que el énfasis tradicional de la descripción se centraba en los aspectos físicos o de presentación de la información, definiéndose a la catalogación como la descripción física de los documentos. Se puede afirmar que a partir de la incorporación del modelo FRBR ocurre un cambio sustantivo en la práctica y por ende en el objeto mismo de la catalogación.
El Nuevo Objeto De La Catalogación
Cualquier disciplina necesita saber cuál es el objeto sobre el que actúa. En este sentido se debe ubicar cuál es el objeto de la Catalogación. Revisando la literatura sobre el tema se identifican autores que sostienen que la catalogación es el proceso de descripción de los documentos. Las RCAA2 apuntan al ítem como la unidad de catalogación que puede contener un documento u obra, o varios de ellos. Por otro lado, las FRBR definen 4 entidades para su primer grupo (obra, expresión, manifestación e ítem) que deben ser consideradas en la descripción de cualquier recurso de información. (International Federation of Library Associations, 1998)
Un ejercicio útil para clarificar entonces qué se va a catalogar es revisar algunas definiciones. Al respecto Garrido Arrilla sostiene que,
[…] es nuestra postura, basada en años de reflexión y de práctica profesional, que nos permite concebir la Catalogación como todo un proceso unitario, que partiendo de la descripción del documento (Descripción Bibliográfica) pasa por la elección de puntos de acceso (personales, corporativos, títulos, temáticos y sistemáticos), y se completa, a nivel de asiento, con la formación y transcripción de los datos locales (signatura y registro). (Garrido Arrilla, M.R., 1999, p. 25)
Wynar afirma que la catalogación descriptiva, es la fase del proceso de catalogación que implica la identificación y la descripción del ítem, el registro de esa información en la forma de un registro catalográfico y la selección y forma de los puntos de acceso con excepción de las temáticas […] (Wynar, B.S., 1985, P.19
Las RCAA2, se refieren a la descripción del ítem cuya definición es, Documento o conjunto de documentos en cualquier forma física, publicado, impreso o tratado como una entidad, y que como tal constituye la base de una descripción bibliográfica individual (Reglas de Catalogación Angloamericanas, 2004. Glosario Apéndice D-5)
El Glosario de las Reglas asume además que se pueden encontrar ítems en varias partes físicas y lo define como “Monografía completa (o que se piensa completar) con un número determinado de partes separadas […]”. (Reglas de Catalogación Angloamericanas, 2004. Glosario Apéndice D- 5).
Se observa que todas estas definiciones apuntar a describir al documento o al ítem y que la descripción tiene que ver mas bien con la presentación física o manifestación que con el contenido en si mismo. En estas definiciones no se hace referencia al contenido intelectual. Una de las contribuciones destacadas del modelo FRBR es incorporar la dimensión del contenido en la catalogación al definir dos entidades directamente relacionadas con el mismo que son la obra y la expresión.
Las FRBR definen a la obra como la creación intelectual o artística, se considera una entidad abstracta, y tiene que ver con lo que el creador imaginó en el momento de concebir esa obra. La expresión es la segunda entidad abstracta y tiene que ver con la forma en que el creador elige comunicar esa obra, puede ser de forma alfanumérica, por notaciones musicales, en sonido, etc.
Continuando con las definiciones, se puede analizar la propuesta por Graciela Spedalieri, que tiene una visión más actualizada de lo que se va a catalogar. Spedalieri define a la catalogación como  [...] el proceso por el que se describe un recurso bibliográfico, se identifica la/s obras que contiene, y se determina qué elementos de la descripción y de la obra constituirán puntos de acceso en un catálogo. Implica la recolección de datos y su transcripción según normas estandarizadas, de modo que el resultado sea uniforme y por lo tanto más fácilmente interpretable. (Spedalieri, G., 2007, p. 24)
Spedalieri  considera en su definición al modelo FRBR y por eso al definir a la catalogación toma la dimensión del contenido, y hace referencia explícitamente “a la obra que contiene”.
En esta aproximación la catalogación va mucha más lejos de la simple descripción de los aspectos físicos o de presentación para registrar los elementos de contenido.
En general los usuarios recurren a consultar al catálogo buscando determinada obra como puede ser la Ilíada de Homero y además el usuario puede querer esa obra traducida al inglés. Es así, que el usuario va a consultar el catálogo pensando en un determinado contenido y no solo en los aspectos de presentación. De esta manera se observa como la obra y la expresión pasa a ser elementos fundamentales en el proceso de identificación y selección que realiza el usuario al momento de consultar el catálogo.
Significa que, al momento de catalogar se deberán tener en cuenta las cuatro entidades definidas por el modelo FRBR. Las mismas permiten tener en cuenta las distintas dimensiones que se presentan y se deben registrar al momento de catalogar.
Los apartes de esta compilación fueron tomados de:
Picco, Paola
El objeto de la catalogación en el marco de las FRBR y el nuevo código de catalogación.
Encontros bibli, vol. 14, núm. 28, octubre-sin mes, 2009, pp. 150-162.
Universidade Federal De Santa Catarina, Brasil.
El artículo completo se puede ver en:
http://redalyc.uaemex.mx/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=14712799009

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