6 nov. 2009

Bibliotecas móviles como instrumento para promover la lectura


Cuando pensamos en bibliotecas móviles, siempre las asociamos con los bibliobuses. Sin embargo, existen otros medios de transporte, que son usados en determinadas zonas, a las que no se puede llegar de otra forma: el agua, la selva o el desierto no son barreras para acceder a la lectura.
BIBLIOLANCHA En Argentina: Una lancha de 8 m de eslora recorre las islas del Delta del Paraná en el noroeste de la provincia de Buenos Aires. Dotada de un fondo de 2.000 ejemplares, dispone de ordenadores con conexión a Internet y organiza talleres de promoción a la lectura. Es atendida por un “promotor cultural” ayudado por un bibliotecaria y una voluntaria de la zona que se atiende.
El inconveniente para poder prestar sus servicio, radica en los elementos climáticos, como en este caso el tema de las crecidas del río.
En Chile surge en 2004 por iniciativa de la biblioteca de Quemchi y aprovecha las lanchas que transportan al equipo médico. Una vez al mes y durante 4 días recorre las zonas rurales de las islas Mechuque, San José, Metahue y Tacdurante.
Al llegar al destino el bibliotecario se instala en la sala de espera del consultorio, de tal manera que se llega a los pacientes y usuarios de todas las edades. Los libros más leídos versan sobre literatura, cocina y manualidades.
En Venezuela existen tres, y son un servicio de extensión de la Biblioteca Pública del Estado de Amazonas.
La bibliolancha funciona desde 1987. Una lancha junto con un trailer ofrece su servicio a comunidades indígenas en el Estado de Amazonas, recorriendo los márgenes de los ríos Orinoco, Sepapo, Cuao, Atabajo y Casiquiere.
El Bibliobongo. Desde 1992 una barca de madera trabajada por los indígenas recorre el río Orinoco y sus afluentes Manapiare y Río Negro cargada de libros infantiles y juveniles, material escolar, películas, títeres y juegos. Esta provista de equipos y provisiones para albergar al personal que la atiende y poder permanecer más tiempo en las comunidades indígenas.
La Bibliofalca Amazónica. Creada en 1997, es una embarcación más estable que la anterior. Cuenta con 800 volúmenes y equipamiento audiovisual para realizar actividades culturales dirigidas a la población indígena dispersa del Estado de Amazonas.
A diferencia con las demás está pensada como habitáculo estable del bibliotecario, tiene dormitorio y baño, lo que la permite navegar por periodos más largos de tiempo y con un radio de acción más amplio.
BIBLIOBURRO Surge en Colombia como iniciativa personal del profesor Luis Humberto Soriano quien, además de transportar libros a las zonas más apartadas, actúa como dinamizador con los niños que se acercan al biblioburro.
Proporciona libros a municipios apartados del interior con el fin de promover y estimular la lectura y dotar de material didáctico a niños y profesores.
En Venezuela se retoma esta iniciativa para cubrir las necesidades de lectura en la selva andina con bibliomulas: El equipo está formado por tres mulas que portan sobre sus lomos alforjas con libros y un portátil. Se plantea como un servicio ofrecido a niños y maestros para realizar lecturas conjuntas.
El objetivo de estas bibliotecas es llevar la cultura, fomentar la lectura, incentivar y apoyar las actividades escolares, el medio de transporte para conseguir este fin puede ser cualquiera, como se manifiesta. Todo depende de los actores, apoyos de gobiernos, de asociaciones e incluso de iniciativas personales, que posteriormente son apoyadas por organismos e instituciones.
Compilado Por. Javier Mejia T.
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