10 jun. 2009

Biblioteconomía

Conocida también en algunos países hispanoamericanos como bibliotecología, es el conjunto de actividades técnicas y científicas que tiene como finalidad el conocimiento de la información, de los materiales en que se presenta y del lugar en que se hace uso de ella, para con esto responder mejor en calidad y cantidad a las demandas de información que hace la sociedad. El término deriva de las palabras griegas Biblion (Libro), theke (Caja) y nomos (Ley).
Características de la Biblioteconomía.

1. Clasificar e indizar el conocimiento;
2. Los aspectos morales y políticos que van relacionados con los principios morales y políticos de la sociedad a la que pertenece;
3. Es una profesión de servicio social;
4. La difusión del conocimiento que es tanto o más importante que la conservación de la misma, ya que ésta sin la otra no tendría sentido.
5. Administración del conocimiento dentro de la sociedad de la información (LRRA)
6. Arte de conservar, ordenar y administrar una biblioteca.
7. Se discute si se trata de una ciencia o conjunto de técnicas. (sinuhe.)
8. Ciencia de organizar el conocimiento.

Informática y Biblioteconomía.
La biblioteconomía y Ciencia de la Información es la técnica cuyo campo lo constituyen las colecciones de libros y las publicaciones periódicas (revistas y periódicos), la información y la gestión del conocimiento. Este último rol a lo largo del tiempo se ha ido ampliado al manejo de las tecnologías de la información. La biblioteconomía, también se interesa por otros formatos o recursos de información, como por ejemplo, publicaciones periódicas en línea, los discos compactos (CD-ROM) y DVD, las microfichas, las filmaciones (vídeo-cassetes, microfilm), las cintas de audio, etc.
El formato electrónico, en especial el disco compacto y las bases de datos en línea, han revolucionado el mundo de las bibliotecas, como la especializada que aparecieron con unos rasgos característicos que las diferenciaban de las tradicionales. Sus usuarios eran personas interesadas en materias concretas, con una necesidad de información muy especificas y sus colecciones son muy variadas por lo cual ha sido necesario adaptar los tradicionales catálogos de fichas o tarjetas a los nuevos formatos, surgiendo los catálogos electrónicos, también conocidos como catálogo en línea de acceso público (OPAC = Online Public Access Catalogs).
El concepto de colección se ha transformado con el surgimiento de las bases de datos electrónicas, que no necesitan estar alojadas físicamente en la biblioteca para ser accesibles a los usuarios, y además por la volatilidad de la información que brindan. Esto ha producido un profundo cambio en las políticas de colección de documentos (ya sea en formato electrónico o impreso) de las bibliotecas modernas.
La biblioteconomía se puede dividir en teórica y aplicada. En la primera incluimos temas como la teoría de la información y la gestión del conocimiento, el estudio de la necesidad de información y cómo satisfacerla al mundo, los factores externos que influyen en la interpretación de los conocimientos, etc. La biblioteconomía aplicada se ocupa de temas tales como el desarrollo y mantenimiento de las colecciones, servicios técnicos (adquisición, catalogación, préstamo y descarte o depuración) de las colecciones, cooperación Inter bibliotecaria, derechos de autor, libertad de información (derecho al acceso a la información), conservación, gerenciamiento de la biblioteca o unidad de información, etcétera. Junto con la bibliometría está la informetría o medida de la capacidad potencial de transferencia de información documental de un sistema documental o bibliotecario. Mide la cantidad de información posible con un algoritmo de búsqueda basado en las palabras clave o códigos descriptores que el lector usa en lenguaje natural y los equivalentes y sinónimos que el sistema o base de datos ha utilizado para catalogar los documentos (términos contenidos en las categorías en el caso de la Wikipedia). Si sumamos las interacciones u ocurrencias y establecemos un índice de calidad de la búsqueda por el logaritmo natural, que sería 1, 2 y 3 el óptimo para la recuperación de información conseguida. Es semejante al número de referencias que descarga un motor de búsqueda en Internet.
Puede entenderse el rol del bibliotecario como un intermediario entre el usuario y la colección de la biblioteca o centro de información. Con el objeto de poder cumplir bien su función, el bibliotecario realiza la denominada entrevista de referencia, para poder asistir al usuario de la biblioteca en el planeamiento y ejecución de su búsqueda de información. El bibliotecario como técnico, estudia algoritmos de búsqueda, tesauros, índices de citación, recopilación de novedades bibliográficas, trato y atención al usuarios y solución de sus consultas, contactos con colegas, etc.
Existen diversos sistema de clasificación que se emplearon (y aún se emplean) con el objetivo primario de organizar físicamente las colecciones de las bibliotecas en los estantes, siendo los más empleados el de Dewey o clasificación decimal universal, CDU en Europa, el sistema de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, BLISS, clasificaciones indias facetadas, etc. Mediante el empleo de estas clasificaciones, es posible asignar al material en los estantes (ejemplo, un libro) un código que trata de simbolizar el tema principal del que trata, es decir, que intenta dar una idea de su contenido principal, y que sirve para colocar juntos en los estantes a los materiales que tienen contenidos relacionados.
Por otra parte, es tarea clásica del bibliotecario crear una ficha de cartulina con los datos principales del libro: título, autor, editor, editorial, año de publicación, edición, número de páginas, y tema, el que se extrae de alguno de los sistemas de clasificación en uso. El conjunto de estas fichas constituye el catálogo manual de una biblioteca. Existen varios métodos para organizar las fichas así creadas y aumentar las posibilidades de búsqueda en el catálogo manual. Las fichas representan a los materiales conservados en la biblioteca (ej. libros), y se las considera verdaderos subrogantes o representantes de estos materiales. Con el advenimiento de las computadoras, los catálogos manuales y la práctica de la asignación de un único o limitado número de categorías temáticas a cada material se han transformado en actividades obsoletas, puesto que actualmente es posible asignar un elevado número de descriptores a cada material, para mejorar la representación de su contenido, y así facilitar y ampliar las posibilidades de búsqueda.

Biblioteconomía y Documentación.
La organización de una biblioteca, esto es, la organización física por materias de un catálogo de libros, ha llevado al estudio del cómo estructurar el conocimiento humano: Catalogación y Clasificación. El estudio de la arquitectura de la información incluye una especialidad denominada Bibliometría, que se ocupa por ejemplo de los índices de citas o citation index, el factor de impacto o impact factor, el número de veces que un artículo es citados en otros artículos, etc. El enfoque hacia el mundo empresarial se expresa en la Gestión del conocimiento, que busca calidad o relevancia y difusión selectiva del conocimiento, para hacer frente a la sobrecarga de información. El mundo de las bibliotecas y centros de documentación es muy sensible hacia el conocimiento de sus usuarios y autores, lo que supone estudiar las necesidades de los clientes mediante encuestas y entrevistas (métodos obstructivos) o mediante el análisis de los patrones de búsqueda de los clientes, como puede ser el análisis de los weblogs de los catálogos (métodos no obstructivos).
En España se puede estudiar Biblioteconomía y Documentación en más de una decena de universidades. Los profesionales de la Biblioteconomía y Documentación, -bibliotecarios y documentalistas- participan en asociaciones tanto a nivel nacional y regional como internacional.
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