29 may. 2015

Los catálogos y el proceso de documentación de bienes culturales


Dentro de las labores museográficas se presenta una actividad que de manera amplia se denomina documentación. Las definiciones aceptadas en los trabajos afines al área que trata esta materia, señalan que la documentación museológica es una tarea disciplinar dentro de la ciencia museológica que se encarga del estudio de la teoría, historia, técnicas y procedimientos que se realizan en los museos a la hora de gestionar y dar un sentido informativo y científico a las colecciones, requiriendo además de una investigación cuidadosa e integral. De manera que la catalogación es aquella rama dentro de las labores museales que configuran y establecen los procedimientos científicos para la confección de catálogos. Como se ha señalado en capítulos previos incluye el registro y el inventario y así también los catálogos. A modo de complemento a estas explicaciones, algunas instituciones que han reflexionado sobre el tema enunciado, como el ICOM y su comité interno de documentación, da ciertas pautas con respecto a la catalogación, indicando que es el método más conveniente para que los museos cuenten con información detallada a corto plazo, ya que no es suficiente el registro y el inventario, sino que hay que completarlos con nuevos procedimientos. Por lo tanto, la documentación, como eje central del trabajo museológico, ocupa el vértice superior de la pirámide de la investigación y ordenamiento de los objetos de una colección, tanto para los objetos que presentan forma bidimensional como tridimensional y la labor que se desarrolla está vinculada directamente con el registro, control, inventario y catalogación de los objetos patrimoniales. Si los primeros están enfocados en documentar un objeto, la última tiene la finalidad de investigar y debe ser entendida como congregar y aumentar el conocimiento del bien cultural en estudio por medio de un texto que reúna la mayor cantidad de antecedentes fundamentados. Así, el cumplimiento de cada una de estas etapas permite que un museo se articule como un centro de investigación y que los resultados obtenidos de estas investigaciones permitan conocer, proteger y generar productos para la difusión de sus acervos.
Los catálogos
Catalogar proviene de latín catalogus y del griego Καταχωρώ (catálogo), que significa lista o registro. Así, los catálogos, desde la documentación, son definidos como instrumentos de recuperación específica de información que documentan y describen bienes culturales y comprenden de este modo la ordenación de datos establecidos según categorías y campos preseleccionados. Por lo tanto, como se ha mencionado previamente, la catalogación pasa a ser una parte esencial de la actividad de las personas relacionadas directamente con los objetos en colección para facilitar la gestión de la información de los fondos pertenecientes a una institución cultural.
Tipos de catálogos
Por tratarse de relaciones de ítems los catálogos generalmente se encuentran ordenados sistemáticamente con detalles descriptivos, por lo que pueden presentarse en forma de libro o folleto, en tarjetas o en línea. Es así que las instituciones deberán adecuar sus intereses y necesidades a alguno de los tipos de catálogos existentes y dentro de los cuales se señalan las dos categorías principales:
Catálogos según soporte Con esto, tipificados de acuerdo a la manera de guardar la información. Estos pueden estar contenidos en distintos formatos: a) Impresos: Se refiere al uso de soporte escrito sobre papel, como ejemplo, los de tipo ficha, manual, compendio, listados o folletos.
A su vez esta tipología de fichas puede presentarse de alguna de las siguientes maneras:
1. Alfabético por autores: Según los creadores de los objetos culturales.
2. Alfabético de títulos: Según el nombre dado a la pieza por parte del autor o de la institución propietaria de ésta.
3. Alfabético por materias: Según un asunto específico, por ejemplo, por las distintas tipologías de obras visuales.
 - Topográficos: Empleados para definir la ubicación de los bienes culturales dentro del museo tanto en las salas de exhibición como en depósitos. Puede ir acompañado de datos y comentarios como los cuidados especiales que requieren para su protección y conservación.
- Sistemáticos: Son análogos a los llamados catálogos de materias bibliográficas, en cuanto ordenan y presentan los fondos de los museos conforme a culturas, temas, iconografías, técnicas artísticas y otros.
- Monográfico: Corresponde al expediente científico de cada pieza de un museo. Resume los datos de los catálogos indicados anteriormente, es decir, del catálogo topográfico y del sistemático, así como la fase de registro. Agrupa todos los antecedentes y observaciones que existan de un objeto patrimonial específico.
Esta nomenclatura contiene generalmente imágenes y es el repertorio para el catálogo razonado. A su vez, a partir de esta tipología, y sobre todo tras las acciones de construcción de un catálogo razonado, se puede llegar a la ejecución de un catálogo de difusión así como también de uno de exposición, donde se analiza la información obtenida a través del catálogo razonado y cuyos formatos le permiten a un museo divulgar sus colecciones a públicos más amplios.

Tomado del libro El Manual de Registro y Documentación de Bienes Culturales. http://www.aatespanol.cl/taa/publico/ftp/archivo/MANUAL_WEB.pdf
Pag.84-85.(Propiedad Intelectual: Nº 175227 ISBN 978-956-319-583-5 Santiago, Chile. 2008)

30 abr. 2015

Implementación de un Repositorio Digital Interoperable


Desde hace aproximadamente 50 años la gran cantidad de información que se genera en las instituciones de educación superior, así como en los centros de investigación y dependencias de gobierno, sobre todo en el área científica, ha generado un desafío cada vez mayor para las organizaciones, ya que cada vez es más grande la cantidad de información que se debe registrar, organizar, publicar y preservar.
Este desafío no solo se presenta en el ámbito tecnológico, sino que ha implicado que las organizaciones se vean forzadas a crear nuevos equipos de trabajo, nuevas metodologías de publicación, nuevos modelos de protección a la propiedad intelectual y nuevos estándares, que faciliten el intercambio y la visibilidad de la información por parte de los usuarios finales.
Entre las soluciones más ampliamente extendidas y sobre las cuales ya se encuentran trabajando las organizaciones de diversos tipos alrededor del mundo, se encuentra la implementación de Repositorios Digitales.
¿Cuáles son los objetivos que persigue un Repositorio Digital?
La creación de un Repositorio Digital obedece a tres objetivos principales:
1.- Recopilación y organización: Para facilitar la recolecta de los contenidos digitales, preferentemente desde el momento en que estos son creados, así como de todos aquellos datos que permitan describir claramente estos contenidos, para que al momento de ser almacenados se encuentren organizados de forma que sea fácil para cualquier usuario localizar la información a través de un lenguaje estandarizado.
2.- Visibilidad y acceso: Debe permitir que tanto las personas, como los sistemas informáticos puedan acceder a los datos descriptivos y a los contenidos completos, cuidando su seguridad, promoviendo el respeto a los derechos de autor e incrementando la visibilidad de la información.
3.- Preservación y mantenimiento: Se enfoca en proporcionar las herramientas necesarias que permitan garantizar la seguridad de los documentos, así como la preservación de los contenidos en el largo plazo, incluyendo la transformación o migraciones que sean necesarias a partir del avance tecnológico.
¿Se trata de un proyecto de software?
Actualmente existe una gran cantidad de información general acerca de qué son los Repositorios Digitales, así como tecnologías y servicios de implementación, sin embargo es muy importante tomar en cuenta que la instalación y configuración de una herramienta de software es apenas una pequeña parte del proceso, ya que hay una gran cantidad de aspectos que las organizaciones deben tomar en cuenta para asegurar un sistema que garantice su efectividad, su permanencia a largo plazo y sobre todo su capacidad para interoperar con diversos tipos de sistemas, ya sean internos o externos, nacionales o internacionales, por lo que más que un proyecto de software, debe considerarse como un proyecto institucional, que requiere el apoyo y la participación de varios niveles dentro de la organización.
¿Qué aspectos se deben considerar para contar con un Repositorio Digital Interoperable?
1.- Respecto a la organización:
  • La institución debe asegurarse de contar con procesos y una metodología que le permita recolectar la información desde su origen, preferentemente favoreciendo el auto depósito por parte de los usuarios.
  • La institución debe verificar qué tipo de derechos rigen en cada documento que se recopila, de forma que el sistema los controle correctamente.
  • Debe definirse un esquema detallado de roles y funciones que darán mantenimiento y continuidad al proyecto.
  • Deben detallarse los flujos y procesos de trabajo, así como integrarse a los manuales de operación institucionales.
  • Deben incluirse los programas de desarrollo de competencias y habilidades para todos los participantes en el proyecto.
2.- Respecto a los contenidos:
  • Es fundamental que la institución organice los contenidos de acuerdo a su tipología, preferentemente apegándose a lineamientos existentes, ya sean internos, nacionales o internacionales.
  • Se debe considerar que toda la documentación publicada debe contar con la protección de derechos que haya sido definida por el autor y por la institución.
  • Debe definirse una metodología adecuada de catalogación de la información, incluyendo el manejo de archivos, el uso de esquemas de metadatos y el uso de lenguajes de marcado.
  • Deben definirse los procesos necesarios de preservación de los contenidos, incluyendo las transformaciones necesarias para migrarlos hacia nuevos formatos que surjan en el futuro.
3.- Respecto a la tecnología:
  • Realizar una planeación detallada de los requerimientos tecnológicos.
  • Seleccionar el sistema a utilizar de acuerdo con las necesidades de largo plazo de la organización.
4.- Respecto a normatividad:
  • Considerar el uso de vocabulario controlado apegado a estándares internacionales para los principales descriptores (autores, áreas temáticas, idiomas, países, formatos de archivos, fechas, etc.)
  • Incluir el uso de identificadores únicos internacionales para cada documento.
  • Considerar que el sistema esté apegado a normativas de intercomunicación internacionales de acuerdo con las necesidades de la organización.

Tomado de la página Consultores Documentales. 


25 mar. 2015

Retos en torno al préstamo de libros digitales en bibliotecas


El desarrollo y la expansión del mercado mundial de libros electrónicos y los modelos asociados al préstamo en biblioteca se encuentran todavía en un estado evolutivo y de cierta incertidumbre. Después de una primera etapa en la que importantes editores se negaban a vender licencias de préstamo, en el momento actual los editores están poniendo más títulos de libros electrónicos a disposición de las bibliotecas, aunque con algunas restricciones. La tendencia dominante se está moviendo inexorablemente hacia una mayor disponibilidad y acceso a títulos digitales para las bibliotecas. Superada esta fase, en torno a la poca disponibilidad de títulos para el préstamo público quedan pendientes otros asuntos como la cuestión de los costes de las licencias, con tarifas diferenciadas de las ofrecidas al público, que se incrementan en algunos casos hasta por tres o más veces del precio de venta al público, lo que complica aún más los procesos de adquisiciones para bibliotecas, en un momento en el que los presupuestos son limitados, lo que dificulta la capacidad de las bibliotecas para dotarse de una colección adecuada de productos digitales. Además de otras cuestiones de carácter, tecnológico y comercial que limitan muchos de los usos que tenían las bibliotecas en el contexto analógico, como la posesión en propiedad de la colección, la estabilidad de la misma, la portabilidad entre plataformas, o las dificultades asociadas a los sistemas DRM de gestión de derechos digitales.

Tomado de: Alonso-Arévalo, J. and J. A. Cordón-García “Retos en torno al préstamo de libros digitales en bibliotecas.” Anales de Documentación vol. 18, n. 1 (2015).

Link:http://www.universoabierto.com/18673/retos-en-torno-al-prestamo-de-libros-digitales-en-bibliotecas/