18/03/2010

Sistemas integrales para la automatización de bibliotecas basados en software libre

La automatización hace muchos años dejó de ser una moda y se convirtió en una necesidad para las bibliotecas. La tecnología se transformó en una herramienta indispensable para el buen desempeño de los procesos y servicios, así como para el intercambio de información con otras bibliotecas. Entre los avances tecnológicos con un mayor impacto sobre las unidades de información se encuentra Internet, un medio de intercambio de información con potencialidades insospechadas, del que las bibliotecas pueden aprovecharse para difundir sus colecciones a diversas partes del mundo. A pesar de eso, y de que Internet se convirtió en un recurso cuya ausencia sería casi impensable en las unidades de información actuales (como el teléfono y la fotocopiadora), no todas las instituciones poseen los recursos tecnológicos o un orden de prioridades apropiado para integrarse al mundo globalizado. Otra necesidad tecnológica que debe ser en estos momentos una constante es la automatización de los procesos, servicios y gestión de las bibliotecas, y para esto se requiere de un sistema integral de automatización. Existen muchos sistemas integrales de automatización de bibliotecas en el mercado nacional, desde los más robustos hasta los modestos; sin embargo, todos ellos implican una inversión que, por extraño que parezca, algunas instituciones no están dispuestas a realizar. Ante esta perspectiva se requiere explorar alternativas, como las que se han buscado para otros ámbitos, en los que el software libre ha desempeñado un papel muy importante.
¿QUÉ ES UN SISTEMA BIBLIOTECARIO INTEGRADO?
En la literatura bibliotecológica existe una gran variedad de conceptos utilizados para definir un sistema integral para la automatización de bibliotecas (SIAB) o Integrated Library Systems (ILS por sus siglas en inglés). García Melero lo define como "un conjunto organizado de recursos humanos que utilizan dispositivos y programas informáticos, adecuados a la naturaleza de los datos que deben procesar, para realizar procesos y facilitar los servicios que permiten alcanzar los objetivos de la biblioteca: almacenar de forma organizada el conocimiento humano contenido en todo tipo de materiales bibliográficos para satisfacer la necesidades informativas, recreativas y de investigación de los usuarios". Por su parte, Moya los conceptualiza como aquellos "sistemas para el proceso automatizado o informático, de información estructurada y no estructurada, sobre actividades y documentos, adaptable a la estructura organizativa de la biblioteca" A los efectos de la presente contribución, se entenderá por SIAB al conjunto de módulos de aplicación integrados en un solo programa y que comparten una base de datos bibliográfica en común.
ANTECEDENTES DE LOS SISTEMAS BIBLIOTECARIOS INTEGRADOS
A partir del nacimiento del formato MARC para el almacenamiento de registros bibliográficos, los sistemas de automatización de bibliotecas se consolidaron a finales de la década de los años 1970. En los albores de los años 1980 se establecieron las bases del concepto de sistema integrado. Estos sistemas para la automatización de bibliotecas surgieron como una evolución de los sistemas monofuncionales que se emplearon hasta finales de los años 1970, los cuales tenían por objetivo resolver el problema de la gestión mecánica de funciones que suponían un mayor costo de recursos humanos a las grandes bibliotecas (Library of Congress y The British Library). A partir de la década de los años 1980, se comenzó a considerar el momento de los sistemas integrados, completos, centrados y únicos. En el ámbito de los SIAB, el término integración indica multifuncionalidad, un sistema que recoge todas las funciones (módulos) necesarias para la gestión de cualquier biblioteca. Por otra parte, un sistema de esta clase también se caracteriza porque en él existe una integración a nivel de datos, de manera que la información se almacena para el uso compartido y específico de cada módulo funcional.
Para entender más sobre cómo surgen los SIAB, será necesario ubicarse en la década de los años 1960, que se caracterizó por la expansión y la instauración de la computadora en el quehacer bibliotecario. En relación con los primeros programas monofuncionales, creados por hombres como P. Luhn, quien era empleado de IBM en 1961 y desarrolló un programa para reproducir palabras clave y la indización de los títulos de los artículos aparecidos en el Chemical Abstract. Luhn también inició algunas actividades para la automatización con la National Library of Medicine con el proyecto MEDLARDS (Medical Literature Analysis and Retrevial System). Varias instituciones siguieron a la Library of Congress en esta clase de actividades en este campo: University of California, San Diego, con el control automatizado para publicaciones periódicas; Southern Ilinois University, Carbondale, con el sistema de circulación automatizada, y la Ontario New University Library, con el catálogo de libros en computadora. En Inglaterra, la biblioteca de la Universidad de Newcastle con File Handling System (NFHS), que se utilizó para la adquisición, y la Universidad de Southampton, que desarrolló un sistema automatizado para el control de la circulación de los fondos.
Los proyectos antes mencionados fueron tan solo algunos de los sistemas que se iniciaron en este período, aunque es necesario resaltar que, por ciertas inconsistencias como la falta de comunicación entre el personal especializado, la deficiencia de los sistemas de cómputo y una inapropiada comunicación entre bibliotecarios y el personal de cómputo, se entorpeció el desarrollo de algunos proyectos de automatización y en la mayoría de los casos fueron abandonados. Sin embargo, algunos de estos sistemas iniciales diseñados para las bibliotecas, que se comenzaron a mediados de la década de los años 1960 y otros a principios de los 1970, por su importancia son dignos de mención. A principios de los años 1960 y con miras a automatizar sus actividades bibliotecarias, la Organización Internacional de Trabajo (OIT) creó un sistema denominado Integrated Set of Information System (ISIS). Dicho sistema operaba en computadoras IBM 360. Una vez que se implementó el sistema, la OTI inició la distribución de ISIS a nivel internacional. Se cubría así el vacío existente en materia de sistemas para el manejo y recuperación de información documental. Como reflejo de la época en la que surgió ISIS, y como resultado de sus contratiempos tecnológicos, el International Development Research Center (IDRC), motivado por la necesidad de adaptar el ISIS a los nuevos equipos que había desarrollado la industria de la computación, comenzó a trabajar en un software denominado MINISIS. Se iniciaba con esto un rápido desarrollo que llevó en 1975 a la distribución de la versión "A", y para 1978 se liberó la versión "F", que es la que se distribuyó hasta los albores de la década de los años 1990. En 1986 salió al mercado la versión para microcomputadoras denominada MICRO CDS/ISIS y fue donado por la UNESCO a los países miembros, quienes de manera gratuita lo distribuyeron a las bibliotecas interesadas en su adquisición. En segundo lugar, se encuentra la iniciativa del Ohio College Library Center (OCLC), nombrado inicialmente así por sus creadores y posteriormente denominado Online
Computer Library Center. Inició sus actividades en 1967 con el objetivo principal de compartir recursos y reducir la razón del incremento del costo de 50 bibliotecas académicas existentes en el estado de Ohio, Estados Unidos. En el año 1971, comenzó a operar un sistema de catalogación que ofrecía acceso a una base de datos central con el recién creado formato MARC 21 a sus miembros mediante terminales en línea. Por último, el sistema integrado de bibliotecas de la Universidad de Chicago, una institución pionera en la concepción de un sistema integral automatizado para uso bibliotecario y que, como resultado de la solicitud hecha en 1965 por su entonces director Dr. Herman H. Fusster a la National Science Foundation, desarrolló e integró un sistema automatizado para el manejo de sus datos bibliográficos.
Autor: Óscar Arriola NavarreteI - Katya Butrón Yáñez
Compilado Por: Javier Mejía T.

03/03/2010

¡Que llega la RDA (Resource Description and Access)!

Me llego este articulo de las RDA y quiero compartirlo con mis lectores de Exagono Bibliotecario, y la pregunta ¿Estamos preparados para el cambio que se avecina?
Sabemos lo importante que es estar al día en todo lo relacionado con los avances tecnológicos y nuevas tendencias en la catalogación. Por eso miramos al futuro inmediato, pendientes de la RDA, la nueva norma de catalogación para el entorno digital, en la que se lleva trabajando desde 2004 y que, presumiblemente, será publicada en junio de este mismo año. Lleva un cierto retraso, pues su publicación estaba prevista para finales de 2009, pero hay que entender que hacer la transición entre las AACR2 (segunda edición de las Reglas de Catalogación Anglo-Americanas), como manual en papel, a un kit de herramientas basado en la web como es RDA, es un complejo proceso que requiere tiempo.
Así pues, la RDA sustituirá definitivamente a las AACR2, que son las reglas más utilizadas a nivel mundial desde que se publicaran en 1978. Aunque estas reglas se han actualizado varias veces fueron concebidas sobre todo para materiales impresos. Debido a todos los cambios tecnológicos que se han producido en los últimos años, ha sido preciso crear un nuevo código acorde con nuestra realidad digital. De todas formas, aunque el nuevo código de catalogación se ha diseñado expresamente para un entorno digital también contempla los recursos analógicos. De este modo vamos a tener una norma aplicable a recursos de todo tipo de contenido y soporte. Y lo que es más, como su contenido es multinacional, la podrán utilizar todas las comunidades lingüísticas, sin predilección por las angloparlantes, como sucedía hasta ahora. Además, tiene la ventaja de ser independiente tanto de la codificación (MARC 21, MODS, Dublin Core...) como de la visualización (etiquetas de OPAC, ISBD).
¡con el trabajo que nos ha costado aprender cómo funciona el formato MARC 21, ¿ahora qué hacemos? No os preocupéis. La RDA se ha diseñado para que sea compatible con el formato MARC 21. No obstante, habrá algunos cambios como, por ejemplo, nuevos elementos de datos para reemplazar la designación general de material (DGM). En realidad, el cambio más llamativo entre las AACR2 y la nueva norma RDA lo encontraremos en la presentación de los encabezamientos y las autoridades.
En cuanto a las novedades que presenta la norma RDA tenemos un nuevo marco conceptual y una nueva terminología, estructura y organización (aquí se despega de la ISBD), además de la simplificación, lo cual se agradece mucho. Pero también encontraremos elementos conocidos por todos los profesionales de la catalogación como son la mayoría de los elementos descriptivos y muchas reglas específicas. Con RDA tendremos la información necesaria para poder describir cada recurso, y no solamente la mera visualización de la información, que es lo que consigue la catalogación tal y como hoy la conocemos.
Una buena forma de ir preparándonos para esta nueva norma que muy pronto formará parte de nuestro día a día a la hora de catalogar, es familiarizarnos con los modelos conceptuales en los que se basa, que se centran en las tareas del usuario. Los ha desarrollado la IFLA para identificar las relaciones entre una obra y su autor: FRBR (Requisitos funcionales para los registros bibliográficos) y FRAD (Requisitos funcionales para los datos de autoridades). Hay, además, un tercer modelo conceptual en desarrollo, FRSAD (Requisitos funcionales para registros de autoridad de materia).
También os aconsejo que echéis un vistazo a la Declaración de Principios IME ICC (Reuniones IFLA de expertos sobre un código internacional de catalogación y actualización de los Principios de París).
Fuente: Recbib.es
Tomado de: Rocío Martínez Bocero
Directora-Coordinadora de Biblioposiciones.com
Compilado Por. Javier Mejía T.

25/02/2010

Documentación

En sentido restringido, la documentación como ciencia documental se podría definir (a grandes rasgos) como la ciencia del procesamiento de la información. Integradora y globalizadora, se trata de una ciencia enriquecedora y generalista, de ámbito multidisciplinar o interdisciplinar. La ciencias de la documentación engloban, según la mayoría de los autores: la biblioteconomía, la archivística, la documentación y la museología.

A falta de un consenso, hay diversos autores, como Juan Ros García o José López Yepes, que la consideran una ciencia (documental), a la vez que una disciplina, no sólo una técnica. También pueden considerarse, en sentido general, las ciencias de la documentación y la documentación como sinónimos, si el contexto no perturba la intención del emisor, es decir, si no se distorsiona el mensaje del interlocutor porque no se dé ambigüedad semántica.

Historia

Cada ciencia documental tiene una larga historia, pero la más antigua es sin duda la archivística. Según el país, se trata de unos estudios universitarios con titulación superior (existente en dos ciclos antes de la Convergencia Europea, por ejemplo en Japón), con un nombre u otro, pero que también se imparte en centros de enseñanza privados desde hace años. En América Latina, la carrera profesional suele denominarse "Bibliotecología y Ciencias de la Información".

Algoritmo científico

Tiene que ver con la gestión del conocimiento, que es como utilizar cualquier clase de información y hacerla productiva o que dé el máximo beneficio, como si se tratara de otro bien económico. Asimismo, tiene que ver con arquitectura de la información o como se construyen los modelos para los soportes: Internet o encuestas, datos numéricos, fotografías, mapas, diarios, artículos de revistas, etc., es decir, un número ilimitado de soportes. También tiene el modelo la connotación de un método científico, mediante un algoritmo, que valida los resultados de búsqueda mediante la utilización de base de datos relacionales (tablas de datos).

Biblioteconomía

En biblioteconomía es la recuperación y presentación clasificada, ordenada y valorada de documentos impresos y de vídeo y audio sobre un tema preciso, que puede ser un artículo o un sistema o un producto o un descriptor. En una obra científica es la bibliografía de un informe final, tanto la que ha sido utilizada como la sugerida de ampliación. En cinematografía, es la recopilación de fuentes escritas o audiovisuales sobre una película (documentación de un tema).

En la obra científica o de no ficción formará parte de los créditos de la calidad del trabajo o bibliografía utilizada, y es parte del trabajo desarrollado, donde deberán figurar listas de fuentes; también son técnicas de documentación los glosarios, los índices temáticos y de autores citados, tablas auxiliares, etc.

Como funciones de un bibliotecario-documentalista profesional, como autor o como colaborador, el especialista en documentación conoce todas las variantes descritas y utiliza programas de cómputo específicamente desarrollados por programadores y que él mismo puede adaptar a cada tarea, como por ejemplo construir de forma instantánea un índice de materias por el método de palabras utilizadas y sus frecuencias o hacer un análisis de contenido o construir algún tipo de indicador de medida de la información o investigar sobre algoritmos de búsqueda o sobre motores de búsqueda en el ámbito de la informática.

El modelo de un sistema de información será con un modelo sistémico aplicado a un sistema complejo. Incluirá la captación de fuentes y su adecuación al problema a documentar; esto será la primordial tarea. El propósito es hacer máxima la cantidad de información captada y mínima la básica utilizable.

En el proceso de un trabajo sobre cualquier tema se comienza con documentarse sobre lo que se va a trabajar, y la forma más simple es consultar enciclopedias temáticas o bases de datos en Internet, como Wikipedia.org, monografías.com, geocities.com, Dialnet, Diccionario Crítico de Ciencias Sociales, enciclopedia.com, etc. De una forma progresiva se encuentran fuentes nuevas y mucha información precisa.

Fuente: Wikipedia
Compilado Por. Javier Mejia T.


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11/02/2010

Biblioteca Digital

Una biblioteca digital es una biblioteca en que una proporción significante de los recursos de información se encuentran disponibles en el formato digital (pdf, doc, etc. o microforma), accesible por medio de las computadoras. Es importante considerar que en el concepto de biblioteca digital está presente el efecto de la integración de la informática y las comunicaciones cuyo exponente esencial es Internet. Para hablar de una biblioteca digital es necesario que las fuentes de información estén disponibles de alguna manera y su acceso sea ubicuo, es decir, no importe dónde residan físicamente ni quién se encargó específicamente de su procesamiento y almacenamiento. Predomina el concepto de biblioteca como espacio y como proceso, por lo que es un concepto que refleja el dinamismo del internet. Lo digital tiene que ver con el propósito y la flexibilidad del sistema de medios de la biblioteca para poder articularse flexiblemente y responder a diversas demandas. Digital en este contexto se relaciona con el hecho que la biblioteca es relativa en espacio y tiempo, porque sus fronteras no las marca la geografía y su disponibilidad temporal es instancia de la demanda de quien la consulta. La biblioteca permite que los documentos se encuentren cuando el usuario necesita consultarlos y para ello responde dinámicamente a partir de su red de fuentes de información.

Es un concepto que subraya la importancia del trabajo en red y los atributos de ubicuidad, sincronía, asincronía e hipermedialidad de Internet. Es la biblioteca como espacio compartido que preserva las funciones específicas de una colección sistematizada de documentos, pero que las incrementa a través de la flexibilidad que ofrece el uso de las tecnologías de la información y la comunicación. Es por tanto un concepto abarcador e incluye tanto a la biblioteca digital como a la electrónica que son modalidades anteriores en el tiempo. En términos históricos el concepto de biblioteca ha acompañado a las tecnologías y ha estado muy condicionado por las mismas. Así se habló de bibliotecas como colecciones de tablillas de arcilla, o de papiros en la antigüedad, o como bibliotecas electrónicas cuando se automatizaron determinados procesos y servicios, o biblioteca digital cuando las colecciones de documentos comenzaron a soportarse en soporte digital. Se llega al concepto de biblioteca digital cuando las colecciones y servicios bibliotecarios en sus diversas modalidades comenzaron a integrarse en un espacio en red.

Bibliotecas digitales y características

  • Gutenberg, esta es quizá la biblioteca más popular de Internet. Miles de libros disponibles para descarga de obras cuyos derechos de reproducción han expirado. En muchos idiomas, pero sólo en inglés el catálogo es nutrido.
  • Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, esta es quizá la biblioteca más popular en español. No permite descargas de autores clásicos, sólo lectura página a página en pantalla, bien de facsímiles, bien de páginas web.
  • Biblioteca Virtual EUMEDNET, Más de quinientos libros de Economía, Derecho y Ciencias Sociales. Pueden descargarse gratis y sin necesidad de registrarse a texto completo en formato DOC o PDF o leerse en pantalla como páginas web.
  • Biblioteca Virtual Extremeña Más de 600 archivos digitalizados sobre Extremadura
  • Biblioteca Virtual de Salud, que es una red de descentralizada de fuentes y servicios de información en América Latina y el Caribe.
  • Biblioteca Virtual de Salud de Cuba, integrante de la red de América Latina y el Caribe y que es parte de Infomed, el Portal de Salud de Cuba.
  • Biblioteca Digital Ciudad Seva, la más importante colección de cuentos clásicos, en cualquier idioma. Desde Esopo hasta Juan Manuel, desde Boccaccio hasta los clásicos del siglo XX. Miles de cuentos que se pueden leer en pantalla, descargar o imprimir.
Tomado de: Wikipedia.com
Compilado Por. Javier Mejia T.

27/01/2010

Buscadores para ebooks

En la página web de Online Colleges han facilitado una lista de 50 buscadores para encontrar libros de todo tipo. Desde los que ya se han especializado en el formato digital, hasta libros raros, compra-venta, comunidades de lectores y reseñas, bibliotecas, etc. Una lista muy útil que permite a cualquier lector un rápido acceso a lo que está buscando.

Adelantamos los buscadores que se han especializado en el formato digital:

1. Ebook Engine – enlaza con otros buscadores de ebooks gratis.

2. PDF Search Engine - buscador de archivos en formato PDF, también cuenta con una barra de herramientas de búsqueda de Firefox para ebooks.

3. Ebooksearchengine.com – buscador de ebooks en formato PDF y doc.

4. Google Books – el conocido buscador de Google. Libros gratis, de acceso fragmentado y de pago.

5. PDFse - ebook en formato PDF, con nube de etiquetas, buscador de palabras clave y un glosario alfabético.

6. Open Library – en versión beta. Ofrece buscador de libros digitalizados.

7. eLibrary - una buena herramienta para buscar libros de referencia, de autoayuda, etc.

8. Bibliomania – buscador de obras clásicas de poesía, teatro, cuentos cortos y novelas.

9. Project Gutenberg – conocido y pionero buscador especializado en textos antiguos y clásicos.

10. Digital Book Index - puede buscar por subcategorías: por autor, tema, palabras clave o editorial. Tiene más de 100.000 títulos

11. The Online Books Page – buscador de la universidad de Pennsylvania para libros clásicos y obras modernas que se pueden leer online o descargar.

12. Etext Center - la Universidad de Virginia ofrece más de 2.100 obras digitalizadas, desde clásicos, historia americana, literatura infantil, etc.

Tomado de: http://www.comunicacion-cultural.com

Compilado Por. Javier Mejia T.