29 jun. 2016

Cómo utilizan los usuarios las bibliotecas y sus sentimientos sobre el papel que desempeñan las bibliotecas en sus vidas y en sus comunidades


Investigación de Pew Research de una encuesta de opinión pública sobre como los estadounidenses utilizan las bibliotecas y sus sentimientos sobre el papel que desempeñan las bibliotecas en sus vidas y en sus comunidades. Los nuevos hallazgos ponen de relieve las últimas tendencias de uso de la biblioteca, lectura de libros, e ideas que tienen los estadounidenses de que sus bibliotecas ofrezcan servicios educativos orientados a la comunidad.
  • La gente piensa que las bibliotecas son importantes, especialmente para las comunidades
  • La gente le gustan los bibliotecarios y les ve con confianza
  • La gente piensa que las bibliotecas son muy importantes para las personas con pocos recursos
  • La gente cree que las bibliotecas han reimaginado a sí mismas como centros de tecnología
  • La gente todavía leen libros
Las últimas estadísticas de lectura de libros
El adulto estadounidense leyó 4 libros en los últimos 12 meses (mediana) –La media de lectura es de 12 libros al año (media).. Se da un descenso en la lectura entre 2011 y 2016 (de 79 a 73)y también una cañida ligera de lecturas en formato impreso (desde 71 a 65). Con un aumento en la lectura de formatos digitales desde 2011 (17%) a un 28% de libros leídos en formato digital en 2016.
Uso de la biblioteca
En cuanto a las veces que visitan la biblioteca durante 2016 se da un repunte respecto a los años anteriores con un ligero aumento, aunque la cifra de vistas anuales a la bibliotecas en 5 puntos porcentuales menos que en 2011. Las bibliotecas se están reimaginando ofreciendo servicios presenciales a sus comunidades, especialmente espacios de aprendizaje que no puede ofrecer el espacio virtual. Esto hace que las personas vuelvan a visitar sus bibliotecas, como un espacio comunitario común donde intercambiar experiencias y reforzar el concepto de comunidad.
Nivel de confianza en la biblioteca
Preguntados sobre el impacto que tendría si cerrara la biblioteca de su comunidad, un 94% considera que sería negativo o muy negativo para su comunidad, respecto al impacto personal en su familia o sobre su propia persona hay una división de opiniones, un 22% dice que sería muy importante, un 33% que importante y un 33% que no tendría ningún impacto.



Informe completo en: Universo abierto

25 may. 2016

Evolución del mercado de la información electrónica: Desde los orígenes hasta el auge del sector Infomediario


Tecnologías Que Hacen Posible Un Nuevo Mercado
Las primeras bases de datos online (años 60 y 70 del siglo XX).
Para no remontarnos a precedentes anteriores, empezamos por señalar que una serie de experimentos y proyectos realizados en Estados Unidos durante los años cincuenta se materializan a lo largo de la década siguiente en oferta de servicios concretos, algunos de ellos comerciales, de suministro de información contenida en ficheros gestionados por ordenadores. Se empieza a vender información primero haciendo uso de instalaciones que funcionan en modo batch (por lotes); después, utilizando sistemas que permitían el acceso online (en línea) dentro de un entorno local; para llegar a conseguir finalmente la explotación por medio de conexiones online remotas. Esto último fue posible gracias a la aparición de una incipiente tecnología telemática. En bastantes casos los datos que se gestionan son referencias bibliográficas. La historia de los primeros experimentos, proyectos y servicios puede hallarse relatada en diversas fuentes (Hartley, 1990; Lancaster y Warner, 1993; Neufeld y Conog, 1986; etc.). Y los avances de los años sesenta están específicamente mencionados en trabajos considerados clásicos, como los de Bourne (1980), Bourne y Hahn (2003), Hahn (1996), Lancaster y Warner (1993) y Bjørner y Ardito (2003, 2004). Entre los sistemas pioneros de procesamiento por lotes (batch) están los del Naval Ordenance Laboratory de Silver Spring, Maryland, en 1959, y el de la American Society for Metals, que fue desarrollado por la Western Reserve University hacia 1960. En los siguientes años aparecen otros servicios similares puestos en marcha por diversas agencias federales, como la Armed Services Technical Information Agency (más tarde Defense Documentation, y después Defense Technical Information Center), la NASA (National Aeronautical and Space Administration), o la National Library of Medicine (NLM). Desde 1963 (Lancaster y Warner, 1993) o quizá 1964 (Bourne, 1980; Bourne y Hahn, 2003) fue posible recuperar información en modo batch de la base de datos Medlars (Medical Literature Analysis and Retrieval System), producida por la NLM, una organización muy conocida desde antes pues actualizaba en papel el Index Medicus y las MeSH (Medical Subject Headings). Para gestionar la base de datos se utiliza entonces Elhill, software desarrollado por la empresa SDC (Systems Development Corporation). Se trata del primer servicio, a gran escala, de búsqueda retrospectiva automatizada disponible para el público. Nos encontramos en este caso ante la explotación de una base de datos “referencial bibliográfica”. Los analistas recibían las peticiones de búsqueda, que codificaban y procesaban. El sistema resultaba a veces un poco enojoso, pues la media de espera llegó en ocasiones a dos semanas. Además, cuando había algún fallo en la recuperación, había que volver a empezar de nuevo. De forma paralela se experimenta con procedimientos completamente online. En 1960 SDC hace una demostración pública de Protosynthex, software que permitía realizar búsquedas en el texto íntegro de una enciclopedia. Utilizaba ficheros con índices inversos y permitía emplear operadores de proximidad y truncamiento. Protosynthex funcionaba a tiempo compartido. Entre sus limitaciones hay que señalar que no se podían realizar búsquedas recursivas, ni siquiera booleanas, y, por supuesto, no se contemplaba aún el acceso remoto. En 1964 es posible asistir a la segunda muestra de un sistema online. La empresa de materiales aeroespaciales Lockheed, con un desarrollo denominado Converse, gestiona una serie de bases de datos de la NASA. No era un sistema público, pues estaba destinado al uso interno de los propietarios de los ficheros. Pero, en cualquier caso, quedaba patente la necesidad de evolucionar hacia este tipo de sistemas online, que tenían unas ventajas incuestionables. Desde el momento en que se incorporó la interactividad ya se podía hablar de procedimientos heurísticos o, al menos, conversacionales. Además de proporcionar una respuesta cada vez más rápida, después permitirán realizar operaciones de browsing (ojeo) de los índices, y, más adelante, la búsqueda pudo ser formulada por el propio interesado, sin necesidad de delegar en otros analistas. Por otra parte, desde 1966 tanto SDC como Lockheed comienzan a utilizar tubos de rayos catódicos para presentar los resultados de las búsquedas online. El año 1965 se produjo otro importante acontecimiento: un proyecto financiado por ARPA (Advanced Research Projects Agency), preparado también por la empresa SDC, lanza un sistema de bases de datos al que se puede acceder a través de redes de telecomunicaciones desde trece puntos distintos de los Estados Unidos. Probablemente fue el primer sistema online de acceso remoto del mundo. La nueva versión del programa informático de SDC recibe el nombre de ORBIT (Online Retrieval of Bibliographic Information Time-Shared). Aumenta entonces el interés y las inversiones, públicas y privadas, para poner en marcha más sistemas y servicios. Así, el ejemplo de automatización de la NLM es seguido por otras organizaciones que tradicionalmente publicaban boletines de índices y abstracts en papel: Chemical Abstracts Service (CAS) en 1965, Engineering Index en 1967, BIOSIS (BioSciences Information Service) en 1969… Por su parte, durante 1966 IBM comienza a desarrollar su propio sistema de recuperación de información, que más adelante se comercializará como STAIRS (Storage and Information Retrieval System) —el cual a su vez dará origen después al popular gestor de bases de datos documentales BRS/Search, conocido hoy como OpenText Discovery Server—. Mientras tanto Lockheed prepara nuevos programas para la NASA. Desde 1970 es posible acceder a las bases de datos de la NASA desde veinticuatro terminales distribuidas por diversas partes de los Estados Unidos. La evolución del software que habían creado en Lockheed da origen a RECON (Remote Console), que será utilizado a partir de 1969 también en el viejo continente por la Agencia Europea Espacial (European Space Agency), que accede a los ficheros de la NASA desde terminales instalados en siete países distintos conectándose a un ordenador de Darmstadt (Alemania).
Tomado de: Hípola, P.; Muñoz-Cañavate, A. (2015). Evolución del mercado de la información electrónica: desde los orígenes hasta el auge del sector infomediario. Revista Española de Documentación Científica, 38 (2): e082, doi:http://dx.doi.org/10.3989/redc.2015.2.1174


3 may. 2016

Digitalizan un libro desplegable del siglo XVII

Hoy hay libros desplegables que dejan a los niños boquiabiertos. Como por arte de magia, el típico formato bidimensional de un libro adquiere una tercera dimensión al desplegarse. Los dinosaurios, las casas y los barcos cobran un realismo asombroso. Los libros desplegables se inventaron hace siglos, pero no precisamente para entretener a los niños, sino a los adultos.
En la foto: El equipo de conservadores utiliza una espátula y un vidrio para evitar que las solapas se doblen demasiado durante la digitalización de la obra. Foto: Augustus C. Long Health Sciences Library / Columbia University Medical
Con gran tesón y paciencia, un equipo de conservadores de las Bibliotecas de la Universidad de Columbia (Nueva York) ha digitalizado un libro desplegable de medicina del siglo XVII, según informa el Centro Médico de la Universidad de Columbia en un comunicado. Se titula Kleiner Welt Spiegel, das ist, Abbildung go?ttlicher Scho?pffung an dess Menschen Leib (Ulm, 1661) y es una traducción al alemán del libro Catoptrum microcosmicum, escrito por Johann Remmelin y publicado originalmente en latín en 1613. Las figuras que diseñó Remmelin tienen diferentes capas de papel superpuestas que representan las diferentes envolturas del cuerpo humano, desde la piel hasta los órganos internos y el esqueleto. "El libro estaba destinado al lector curioso, lego en medicina, y no tanto al estudiante de medicina o al médico", señala el comunicado. "La obra de Remmelin fue un best-seller científico en su época. Fue reimpresa numerosas veces a lo largo de los siglos XVII y XVIII y traducida al holandés, francés y alemán", añade. Las figuras desplegables representan a un hombre y una mujer juntos; la barriga de una mujer embarazada; un hombre solo y una mujer sola. Hay unas 120 solapas en total. Antes de emprender el proceso de digitalización se tuvo que reducir una mancha oscura que dificultaba la lectura del texto. A continuación se desplegaron las imágenes con el uso de espátulas, colocando encima un vidrio protector para que no se doblasen del todo, y se fotografiaron una a una. Se necesitaron entre tres y cuatro conservadores para llevar a cabo todo el proceso. Aquí está el resultado.

Por: Lucas de Leyden   Articulo completo.